HERRAJES DE APERTURA Y CIERRE
Cerradura embutida con resbalón. La cerradura es un elemento metálico que va oculto dentro de la puerta. El elemento más importante de la cerradura es el resbalón, que es un pestillo sobre resorte, y que en su posición por defecto queda fuera. Cuando la puerta está cerrada, el resbalón se introduce en el cerradero, que es el hueco hecho al efecto en el marco de la puerta, bloqueando el movimiento de la hoja de la puerta. Interesa que el resbalón sea de un material fuerte como el acero. El resbalón suele tener uno de sus lados redondeado o biselado para permitir que la hoja de la puerta quede cerrada con un simple empuje.
En cuanto a aspecto, la cerradura suele ir en color natural ya que quedará oculta mientras que tanto el resbalón como los embellecedores del cerradero y del hueco para la cerradura tienen una terminación más cuidadada con materiales como el latón, el bronce, el aluminio, el zamak o el hierro. Para elegir cerradura tenemos que considerar cómo es el hueco dejado al efecto en el canto de la puerta, tanto para la parte interna de la cerradura como para el embellecedor.
Para accionar el resbalón existen dos opciones; la manilla y el pomo giratorio. Ambas soluciones se acoplan a la cerradura de la misma forma, a través de un cuadradillo. Se conforman con materiales metálicos como el latón, el bronce, el aluminio, el zamak, el hierro, o el acero inoxidable, aunque pueden llevar partes decorativas de piedra, madera o cerámica. En general elegiremos materiales a juego con el embellecedor de la cerradura.
La manilla. La principal ventaja con respecto al pomo es que nos podemos ayudar de la gravedad para accionarla, así si un día vamos cargados con cosas y tenemos las manos ocupadas, podremos accionarla con un codo, la cadera o una rodilla, para abrir la puerta. Esta ventaja se torna especialmente importante para personas con discapacidad. El principal inconveniente es que las mascotas y los niños pequeños aprenden a abrirlas muy pronto. En el mercado encontraremos , básicamente, dos clases según la forma del escudo, pudiendo ser alargado o centrado. En ambos casos hay multitud de estilos.

El pomo giratorio. Es un elemento con una estética más recogida. El modelo más tradicional es el de esfera pero también existen modelos con irregularidades que aparte de ser más decorativo facilitan el accionamiento con las manos mojadas o grasientas. Al igual que con la manilla podemos elegir entre múltiples modelos.
ACCESORIOS. En una vivienda existen dos situaciones que exigen elementos adicionales. En primer lugar está la situación de necesidad extra de intimidad, bien en habitaciones pero sobretodo en baños y aseos. Y después tenemos la situación de las puertas dobles.
Necesidad extra de intimidad. Para conseguir el bloqueo de la hoja de la puerta tenemos dos sistemas para elegir. En cualquier caso siempre buscaremos elementos que incorporen un sistema de seguridad antibloqueo por el exterior.
BLOQUEO DEL RESBALÓN. En este caso son manillas y pomos que incorporan la posibilidad, mediante un segundo mando de que el resbalón quede bloqueado en su posición externa. Este segundo mando puede ser tanto de botón como giratorio. Es un sistema que queda recogido con menor gasto de material por lo cual es más económico. La principal ventaja es que el cerradero es más sencillo.
PESTILLO SECUNDARIO. Es un sistema que requiere una ejecución más compleja. Por debajo del resbalón aparece un segundo pasador con un mando propio. Este segundo mando suele ser giratorio.

Puertas dobles. Cuando tenemos una estancia a la que se accede por puertas dobles, la cerradura con resbalón no es suficiente para mantener la puerta bien cerrada. Necesitaremos algún elemento que mantenga fija la puerta inactiva, que es la que no lleva manillas. Este elemento suele ser un pestillo vertical que se coloca en dicha puerta inactiva, bien embutido en el canto o sobrepuesto en un lado de la puerta. Cuando vaya en el canto deberemos ver que queda embutido en el bastidor sin estorbar al movimiento de la puerta activa. De hecho las puertas inactivas se venden con el cajeado ya preparado, tanto arriba como abajo, para embutir el citado pestillo. En este punto es importante tener en cuenta dos cosas; en primer lugar, la forma del cajeado y la del pestillo que vamos a poner deben coincidir. En segundo lugar deberemos pensar si nos interesa agujerear la solería porque si no es así querremos una puerta que venga con cajeado sólo en la parte de arriba. En cuanto a materiales los deberemos buscar a juego con el resto de herrajes.
HERRAJES DE CUELGUE
Su función es unir la hoja al cerco del marco manteniendo la máxima estanqueidad y sencillamente permitiendo la apertura de la hoja.
Pernio. Actualmente lo más usado para colgar la puerta del marco es el pernio, el cual presenta la principal ventaja frente a la bisagra de que con él es más fácil descolgar la puerta. El Pernio es un gozne pequeño. Está formado por un cuerpo central de dos cilindros; uno inferior (macho) que remata en un vástago vertical sobre el que gira el cilindro superior (hembra). Cada cilindro está unido solidariamente a una pala o espiga, las cuales se atornillan a la hoja de la puerta y al cerco del marco respectivamente. La hoja de la puerta se saca fácilmente, elevándola y tirando hacia atrás mientras que con bisagras deberíamos desatornillar. Se conforman de acero latonado, cromado o en color natural.
La hoja de la puerta y el cerco del marco suelen venir con un cajeado preparado para la colocación de la espiga del pernio, con lo que de nuevo recordamos que las formas deben coincidir. Una puerta necesita dos pernios pero se ponen tres por si uno falla.

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